- niño/a
- dos adultos
- un animal.
El cuento que yo me he inventado es el siguiente:
Érase una vez un niño llamado Pepe, que vivía en Granada, en
un precioso pueblo llamado Alhendín.
Pepe era un niño muy bueno, y su mamá y su papá siempre le
daban lo que quería. Un día Pepe vio en un escaparate un precioso ordenador. No
era un ordenador como el que tenía su padre con forma de libro, sino que tenía
la pantalla separada del teclado y un extraño objeto al lado. Le dijo a su
padre y a su madre que quería ese ordenador para su cuarto, y sus papás,
sabiendo que le haría falta, accedieron a comprárselo.
Cuando Pepe ya tenía el ordenador en su cuarto, empezó a
atender a la explicación que le daba su padre para aprender a utilizarlo. Pepe
que era un niño muy curioso, le preguntó a su padre qué era esa cosa tan
extraña que se ponía al lado del ordenador, y su padre le dijo que era un
ratón. Era con lo que se manejaba lo que aparecía en la pantalla. Esa noche
Pepe tuvo un sueño. El ratón del ordenador empezaba a convertirse en un gran
ratón, con grandes bigotes y larga colita. El ratón comenzaba a andar por su
cama, a saltar y brincar y hacerle cosquillas. Jugó toda la noche con el ratón,
y se lo pasó genial. Cuando se despertó del sueño, deseó con todas sus fuerzas
seguir durmiendo para volver a jugar con ese animalito tan divertido. Cuando
fue a coger el ordenador para jugar, se dio cuenta de que el tatón no estaba, y
comenzó a buscarlo como loco. Lo encontró en la cama, junto a su almohada.
Entonces entendió que no había sido un sueño. Su ratón se
convertía por las noches.
Así, el niño consiguió no solo un ordenador, sino que
también consiguió un amiguito que jugaba con él por las noches.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado