miércoles, 1 de mayo de 2013

CUENTO REAL

Esta tarea consiste en inventarnos un cuento que contenga elementos reales, del día a día y donde aparezcan los siguientes elementos:
- niño/a
- dos adultos
- un animal.
El cuento que yo me he inventado es el siguiente:

Érase una vez un niño llamado Pepe, que vivía en Granada, en un precioso pueblo llamado Alhendín.
Pepe era un niño muy bueno, y su mamá y su papá siempre le daban lo que quería. Un día Pepe vio en un escaparate un precioso ordenador. No era un ordenador como el que tenía su padre con forma de libro, sino que tenía la pantalla separada del teclado y un extraño objeto al lado. Le dijo a su padre y a su madre que quería ese ordenador para su cuarto, y sus papás, sabiendo que le haría falta, accedieron a comprárselo.
Cuando Pepe ya tenía el ordenador en su cuarto, empezó a atender a la explicación que le daba su padre para aprender a utilizarlo. Pepe que era un niño muy curioso, le preguntó a su padre qué era esa cosa tan extraña que se ponía al lado del ordenador, y su padre le dijo que era un ratón. Era con lo que se manejaba lo que aparecía en la pantalla. Esa noche Pepe tuvo un sueño. El ratón del ordenador empezaba a convertirse en un gran ratón, con grandes bigotes y larga colita. El ratón comenzaba a andar por su cama, a saltar y brincar y hacerle cosquillas. Jugó toda la noche con el ratón, y se lo pasó genial. Cuando se despertó del sueño, deseó con todas sus fuerzas seguir durmiendo para volver a jugar con ese animalito tan divertido. Cuando fue a coger el ordenador para jugar, se dio cuenta de que el tatón no estaba, y comenzó a buscarlo como loco. Lo encontró en la cama, junto a su almohada.
Entonces entendió que no había sido un sueño. Su ratón se convertía por las noches.
Así, el niño consiguió no solo un ordenador, sino que también consiguió un amiguito que jugaba con él por las noches.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado

STORY CUBES

Esta actividad consiste en escribir un cuento, pero hay que hacerlo dependiendo de las imágenes que aparezcan en unos dados que hay que lanzar, concretamente nueve dados y escoger aquellas que cada uno quiera. A mi me han salido las siguientes imágenes:
- estrella    - cazuela              - corona   - mochila        - probeta
- cuervo    - pieza de puzzle  - gigante   - habichuelas
 La historia que yo me he inventado es la siguiente:

Érase una vez una familia que vivía en el país de las estrellas. Todas brillaban a la vez y del mismo modo ninguna brillaba más que otra. Pero había una estrella que era más grande que ninguna.
Un día, esta familia fue de visita al país de las habichuelas. Todo el suelo estaba lleno de habichuelas blancas, y no se podían pisar, solamente se podía andar por el caminito de tierra que habían hecho los habitantes del país.
Durante la visita, la familia robó habichuelas, las echó en la cazuela e hicieron un rico guiso. Lo peor es que robaron habichuelas de más, se las metieron en su mochila y se volvieron al país de las estrellas.
Un habitante del país de las habichuelas vio lo que esta familia hizo, y decidió darles un escarmiento. Los siguió hasta su país y cuando todos dormían, metió en un saco una a una todas las estrellas del país.
Cuando todos se despertaron y vieron que no había ninguna estrella, se pusieron a llorar. De repente, entre la multitud, apareció un hombre con una corona de estrellas en una mano y un saco en la otra. Todos se quedaron mirando y le preguntaron que por qué había hecho tal cosa. El hombre le puso la corona a un componente de la familia que había robado las habichuelas, y empezó a contar lo que había hecho en su país.
La familia avergonzada, devolvió todas las habichuelas que había robado, y el hombre devolvió todas las estrellas, y le pidió perdón a todo el pueblo por haberlos dejado una noche sin estrellas, pero que al igual que a ellos, no le gustaba que le robaran algo tan importante para ellos.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

DESCRIPCIONES

Esta práctica consiste en describir primero unas imágenes que nos proporciona la profesora, y por último nos da un objeto para que también hagamos una descripción.

Descripción de imágenes:

1. ª  Imagen: En esta imagen veo las paredes de un patio, dos concretamente. La pared que más resalta es la que está en el centro. Es amarilla y tiene una ventana en mitad. La ventana tiene una reja en forma de cruz y es azul. Hay un alféizar pequeño de color marrón claro bajo esta.
A mano izquierda hay una pared blanca, y en el centro hay dos maceteros en forma de botijo, situados uno debajo del otro a varios centímetros de distancia, y son de barro, y tienen una franja blanca pintada en la parte superior de este.
Las macetas que hay en el macetero son unos geranios rojos.

2. ª  Imagen: en esta imagen veo a una niña rubia, de pelo corto y alborotado, con un pequeño mechón de pelo en la frente, cejas finas, ojos azules y almendrados, nariz pequeña y boca cerrada, con unos bonitos labios en forma de corazón. Sus mejillas están rosadas. La forma de su cara es ovalada y el mentón pronunciado, con un hoyo pequeño en el labio inferior.
Lleva una camisera de manga corta, de color entre verde oscuro y gris, y el filo del cuello y de las mangas es blanco.
Bajo la cara de la niña se ve un plato blanco, pero se ve solamente el filo, puesto que se corta ahí la imagen.
Detrás de la niña se ve la silla en la que está sentada, que se aprecia que es de hierro, y el respaldo es de franjas de plástico probablemente, de un color blanco roto.
Delante de la niña hay un tenedor que nos deja entrever la cara de la niña por los dientes de este. Tiene cuatro dientes y es plateado. Solamente se ve la cabeza del tenedor, porque el mango no aparece en la imagen.

3. ª Imagen: el objeto a describir es un tubo pequeño de manos, que parece un tubo de óleo.
Tiene el tapón negro, de rosca y es redondo.
Por delante el tubo tiene la parte superior burdeos, con una rosa dibujada en rosa claro en el centro de este. En la parte inferior el color es plateado, pero tiene dos franjas ovaladas en color oro a los extremos. En el centro de la parte inferior está escrito en francés y de color burdeos que es una crema de manos y también indica la cantidad de crema que contiene el tubo.
Por la parte de atrás es entero plateado. Tiene los componentes escritos en el mismo color burdeos, y el código de barras está en la parte superior y es blanco con las rayas y números en negro.


CUENTO FANTÁSTICO

Esta práctica consiste en inventarse un cuento que comience con una de las tres frases que la profesora nos proporciona. Yo escogí las siguiente frase:
Érase una vez un príncipe al que le gustaba mucho ir a caminar por el bosque, y este es el cuento que yo he hecho:

Érase una vez un príncipe al que le gustaba mucho ir a caminar por el bosque.

Era un príncipe joven, de unos 17 años, con un cabello rubio como los rayos del sol, y unos ojos de color caramelo con forma de almendra bellísimos. Sus labios rosados rebosaban dulzura, y su cuerpo esbelto hacía que todas las jóvenes del reino murieran de amor por él.
No obstante, a él no le interesaba ninguna, puesto que su pasión y atención se centraban en el bosque. No sabía por qué motivo le gustaba tanto, simplemente notaba una gran fuerza interior que le impulsaba a adentrarse largas horas en él, disfrutando del olor a hierba fresca y a flores silvestres.
Su padre se preocupaba, puesto que como padre y rey quería lo mejor para su hijo. No entendía por qué en lugar de estar buscando una princesa digna de su amor, pasaba esas horas interminables en el bosque paseando.
Un día, preocupadísimo porque su hijo no llegaba, montó a lomos de su corcel y partió a buscarlo por todo el bosque. Cuando lo encontró, estaba profundamente dormido en el suelo junto a un inmenso tronco. Lo despertó y se lo llevó a casa muy enfadado.
Viendo que su hijo no tenía remedio no encontró otra solución que visitar a la bruja anciana que, pese a su mala fama, había sacado de más de un apuro a mucha gente.
El rey fue a ver a la bruja, que vivía en las afueras del reino, y le contó lo que sucedía con su hijo. La bruja, que era muy malvada, pensó que sería su oportunidad para quedarse con todo el reino, por lo que engañó al rey: le dijo que tomara esa poción, que se la echara en la leche, y que su hijo se enamoraría de la primera princesa que viese.
El rey obedeció, pero lo que no sabía era que la anciana guardaba un secreto. Ella se tomó una poción que la rejuveneció tanto que parecía una muchacha de la misma edad que el príncipe.
A la mañana siguiente, el rey vertió la pócima en el vaso de la leche de su hijo, y poco después de que él bebiera, se presentó una bellísima muchacha que decía ser princesa de un lejano país. El príncipe sintió mariposas en el estómago, y decidió quedarse a hablar con la muchacha en lugar de visitar su amado bosque.
Cuando el príncipe estaba seguro de que aquella era la mujer de su vida, a la bella muchacha comenzaron a salirle arrugas, a escapársele sonidos desentonados de su boca, a parecer sus canas, sus verrugas… ¡comenzó a convertirse en la anciana bruja! Y es que tenía tan mala cabeza que se le olvidó un importante ingrediente en la pócima.
Cuando el príncipe vio lo ocurrido, se desencantó. Al preguntarle a su padre, le contó todo lo que había hecho, entonces el príncipe se decepcionó tanto que renunció a ser rey algún día, y huyó al bosque, donde se hizo una preciosa cabaña y vivió allí feliz.
Con los años, se encontró con una preciosa muchacha con la que compartió el resto de sus días, y colorín colorado, este cuento se ha acabado.  

BINOMIO FANTÁSTICO

La primera práctica que hemos realizado en este cuatrimestre a sido la del "binomio fantástico" que es una técnica de Gianni  Rodari, que sirve para inventar historias. La tarea a consistido en que una compañera te decía una palabra, y otra compañera te decía otra, y con esas dos palabras te inventabas una historia. Las palabras que a mi me han dicho son las siguientes: jersey y hámster.
Este es el relato que yo me inventé:

El jersey del hámster.


Érase una vez un niño que era hijo único, y al que sus padres decidieron regalarle una mascota por su cumpleaños, para que no se sintiera tan solo.
Cuando fueron sus padres a la tienda de mascotas, vieron un juguetón hámster que tenía una peculiaridad… llevaba puesto un jersey amarillo, y el dependiente le dijo que en ningún momento le quitaran el jersey, porque se pondría tan triste que no volvería a jugar nunca más.
Los padres le llevaron a su hijo el hámster, y jugaron hasta la saciedad.
Una de las veces, el hámster se ensució el jersey, y la madre del niño sin recordar lo que le había dicho el dependiente de la tienda, le quitó el jersey, y entonces el hámster se comenzó a entristecer tanto, que dejó incluso de comer.
El niño no sabía lo que le pasaba a su “amigo”. Iba a por él para jugar y el hámster no se levantaba de su camita, ni quería salir de su jaula.
La madre, preocupada, fue a la tienda de mascotas a hablar con el dependiente para que le dijera que le podía estar pasando, pero cuando llegó, el dependiente no estaba. De camino a casa pensando en lo que podía estar pasándole al hámster, recordó las palabras que le había dicho el dependiente de la tienda de mascotas, y echó a correr a casa, para contarle a su hijo que había recordado lo que le había dicho aquel hombre ¡no se le podía quitar el jersey! Le dijo la madre a su hijo, y cogió rápidamente un ovillo de lana y comenzó a hacerle un precioso jersey de  lana al hámster.
Cuando le llevó al animalito su jersey se puso tan feliz, que se tiró tres días seguidos jugando.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.