- estrella - cazuela - corona - mochila - probeta
- cuervo - pieza de puzzle - gigante - habichuelas
La historia que yo me he inventado es la siguiente:
Érase una vez una familia que vivía en el país de las
estrellas. Todas brillaban a la vez y del mismo modo ninguna brillaba más que
otra. Pero había una estrella que era más grande que ninguna.
Un día, esta familia fue de visita al país de las
habichuelas. Todo el suelo estaba lleno de habichuelas blancas, y no se podían
pisar, solamente se podía andar por el caminito de tierra que habían hecho los
habitantes del país.
Durante la visita, la familia robó habichuelas, las echó en
la cazuela e hicieron un rico guiso. Lo peor es que robaron habichuelas de más,
se las metieron en su mochila y se volvieron al país de las estrellas.
Un habitante del país de las habichuelas vio lo que esta
familia hizo, y decidió darles un escarmiento. Los siguió hasta su país y
cuando todos dormían, metió en un saco una a una todas las estrellas del país.
Cuando todos se despertaron y vieron que no había ninguna
estrella, se pusieron a llorar. De repente, entre la multitud, apareció un
hombre con una corona de estrellas en una mano y un saco en la otra. Todos se
quedaron mirando y le preguntaron que por qué había hecho tal cosa. El hombre
le puso la corona a un componente de la familia que había robado las
habichuelas, y empezó a contar lo que había hecho en su país.
La familia avergonzada, devolvió todas las habichuelas que
había robado, y el hombre devolvió todas las estrellas, y le pidió perdón a
todo el pueblo por haberlos dejado una noche sin estrellas, pero que al igual
que a ellos, no le gustaba que le robaran algo tan importante para ellos.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario